Que para pecado capital, la capital del pecado. Tu cama.
Que para envidia, ya esta la que despertamos cada día entre los ojos de los maleantes que nos observan querernos sin límites, con mil universos alrededor e infinitos segundos que nos narran.
Para gula, el paraíso que escondes entre tus piernas, que me deja paso cada anochecer, siendo la afortunada visitante con la que compartes tu llave.
Vuélveme avara y déjame enloquecer cada noche, poseerte como si no fuese a amanecer nunca más. Vuélveme loca atada a una cama y cuerda entre ataduras irrompibles.
Desperézame cada madrugada para cansarme de nuevo. Una y otra, y otra vez.
Que no quiero despertarme jamás de esta lujuria de sueños, de estos sueños hechos de lujuria y ganas de más.
Cómeme con ira, como si el mundo tuviese la culpa de todo esto que estamos viviendo,de esta catástrofe naturalmente bonita,que nos hace arrasar con todo obstáculo que nos irrumpe con fuerza.
Que nacimos de la soberbia de querer a nuestro "Yo". Yo al tuyo, tú al mío y nosotras al nuestro.
Pero por lo que más quieras, déjame caer en tus siete pecados ,que de lo contrario,no podría ser denominada.
Que nacimos de la soberbia de querer a nuestro "Yo". Yo al tuyo, tú al mío y nosotras al nuestro.
Pero por lo que más quieras, déjame caer en tus siete pecados ,que de lo contrario,no podría ser denominada.

