Ya no suena. Retumba:
"It’s a quarter after one, I’m all alone and I need you now. Said I wouldn’t come but I lost all control and I need you now, and I don’t know how I can do without, I just need you now."
Ella entra en mi habitación,en mi. Y yo...yo salgo,lentamente.
Me abandono tumbada en la cama y pienso en que nunca antes una canción había tenido tanta razón. Te necesito ahora.
Y en mi cabeza el estribillo golpea de nuevo: "I just need you now".
¿Quién me hubiese dicho que te necesitaría tanto? ¿Quién?
Y ya no es adicción, que dicen que eso es malo, y esto...no lo es en absoluto.
Las mariposas han desaparecido de mi estómago y ahora son ellas las que me sienten a mi revoloteando en el suyo.
El corazón ya no late a mil por hora, se ha salido de la velocidad permitida y ha huido despavorido hacia tu casa necesitando del latido del tuyo.
Ya no tengo aquel nudo en el estómago que me producía verte, ahora todo él es una maraña de cuerda, enrollada, agolpada e histérica que suplica cada noche a mis ojos para que vuelvan a ser incapaces de mirar y perderse en los tuyos. En esos que me producen una locura sana y una felicidad innombrable.
Cierro los ojos y sueño con echar mi ancla en tu cama y mis raíces en tu casa para nunca más marcharme.
Nos veo sonreír sin inocencia alguna y hacer el kamikace entre tus sábanas. Tu corriendo(te) para un lado y yo chocando frontal y brutalmente contra la curva de tu clavícula.
Y es que realmente me vuelve loca conducir mis dedos por tu cuerpo, rozando casi lo ilegal y arriesgándome a ser detenida en el precipicio de tu incle.
Lentamente la música va disminuyendo hasta transformarse en silencio.
Vuelvo en mi, en esta habitación y de nuevo no estás. Al menos no como quisiera.
Y siento que vuelvo a necesitarte como aquel primer día al regresar a casa y abandonarnos momentáneamente en aquella parada de autobús.
Y te necesito aquí.
Ahora.
Como siempre.